Gran Ricardo nos sorprende todos los años, no solo con la calidad de sus añadas sino con sus ediciones especiales. Y este 2021 no fue la excepción. Por tratarse del vino estrella de nuestra Bodega, Monte Xanic siempre busca para Gran Ricardo las mejores colaboraciones e intervenciones bajo la visión de artistas mexicanos que están moviendo las fibras de su entorno artístico y social.  Presentando la inventiva, el imaginario y el compromiso total en su propuesta para la etiqueta.

 

Este año empezamos con 2 versiones de la botella de Gran Ricardo Edición Huichol, intervenida por veinte artesanos. Una pieza que tomó 3 meses, por lo cual solo se sacaron un número limitado de piezas. Y por otro lado, nuestra caja de temporada, a la venta ahorita, una pieza artística de Sofía Táboas, quien actualmente expone su obra en el Museo Jumex. 

 

Gran Ricardo Edición Huichol 

Para conmemorar el mes patrio, Monte Xanic presentó la Edición Wixarika mejor conocida como la Edición Huichol de Gran Ricardo, como representante de nuestra promesa de seguir celebrando la vida, la amistad y la pasión por nuestra tierra. 

La pieza consistió en representar a través de cuentas de colores una gran variedad de elementos sagrados y significativos para la cultura mexicana. Para desarrollar ambas versiones de la pieza, veinte artesanos y cuatro familias completas colocaron una a una las cuentas de cada botella. Demostrando así el gran poder creativo de los increíbles artesanos que hay en México.

 

Gran Ricardo, intervención de Sofía Táboas.

Recientemente Monte Xanic lanzó al mercado la Edición Especial por Sofía Táboas de la caja de Gran Ricardo, una pieza única realizada por la artista pionera en el uso de materiales inusuales para su propuesta artística. Sofía articuló la narrativa del proceso de gestación del vino, ilustrado en la caja, con las hojas de roble, que es el material de la barrica donde reposa Gran Ricardo.

Sofía califica a la madera como un material “muy cercano a la piel”, y al vino como “un proceso generoso”. En sus propias palabras:  “La caja de madera busca recordar al roble que guarda al vino, ese momento de gestación, con la representación de las hojas del roble. El cliente se llevará una caja que recuerda parte del proceso inicial del vino y que juega con el interior de manera activa, al asomarse por los huecos, el contenido”.  afirma la artista.

 

Gran Ricardo siempre se ha manifestado con una líder al ser un vino que ya se encuentra por encima de la competencia en su sector ultra premium, pero también por sus propuestas estéticas y creativas que siguen impulsando el amor por México y sus artistas.

 

Monte Xanic Gran Ricardo obtuvo importantes reconocimientos a nivel global durante 2021.

  • Medalla de Oro en el Challenge International du Vin
  • Medalla de Oro en el Concurso Mundial Bruselas México
  • Medalla de Plata en el Concurso Mundial Bruselas México  

 

Monte Xanic. El vino de México.

 

Recomendación de Mauricio Millán, sommelier de Monte Xanic.

En el desfile gastronómico que disfrutamos esta temporada, degustamos de grandes platillos preparados que protagonizan los eventos sociales, personales y de trabajo durante estas fechas. Por lo que es una gran oportunidad de hacer algo excepcional.

Si en esta ocasión eliges ser anfitrión de una cena o simplemente disfrutas sorprender a tus invitados, Gran Ricardo, es el protagonista perfecto para acompañarte. 

ROMERITOS:

Los romeritos se consideran un platillo de mucha intensidad donde abundan los sabores terrosos, desde la textura hasta el sabor principal que combina el mole, los romeritos e incluso el uso del camarón seco. Maridar los romeritos con Gran Ricardo va muy bien, ya que es un vino que proporciona la misma intensidad de sabores y contrasta con toques de frutalidad, de acidez media alta y taninos maduros.

 

PIERNA HORNEADA:

La carne de sabor magro, llega a tener variantes de intensidad de acuerdo a su preparación: si la pierna es bañada en adobo, el sabor será más intenso y con más amplitud de texturas, se recomienda observar el posible picor del adobo o la salsa. Gran Ricardo es perfecto entonces para maridar ya que tiene un carácter más intenso de fruta madura, con los atributos de la barrica, vainilla, madera, cacao, café, ahumado, taninos medios, de acidez amplia.

 

LOMO DE CERDO

El lomo de cerdo es un platillo de gran intensidad de sabores, la carne es de textura suave y jugosa por la cocción en horno, regularmente acompañado de un relleno de frutos, adobo, pasta, que refuerzan la estructura de sabores. Se recomienda un maridaje con Gran Ricardo por su balance, estructura y larga permanencia en boca y con la complejidad adquirida por un buen añejamiento. De taninos redondos, amplia acidez, y buen cuerpo.

 

¡Felices fiestas!

Monte Xanic. El vino de México.

 

Monte Xanic presenta una colaboración única realizada por Sofía Táboas, una Artista Mexicana multidisciplinaria que realizó una propuesta extraordinaria en la caja de temporada para Gran Ricardo.

En su trabajo ella ha investigado el espacio tanto natural como el fabricado. Las líneas de trabajo que ha desarrollado se definen al observar los elementos presentes dentro de su obra: plantas vivas o artificiales, mosaicos, materiales para construcción, materiales plásticos, pictóricos y brillantes, esculturas con fuego y luz, entre otros.

Gran parte de su práctica artística, genera un umbral o límite entre elementos diversos. Estas decisiones estilísticas, propias a su obra, son susceptibles de formar hábitats, ejercicios de percepción y movimiento. Durante su planteamiento hay una injerencia voluntaria de su propia mano y el resto es la interacción natural o forzada de los elementos naturales o intencionales que rodean la pieza.

Monte Xanic y Gran Ricardo presentan esta intervención única y exclusiva de Sofía Táboas. 

Sofía recrea desde otro campo, el momento de la fermentación de este gran vino, el cual reposa 18 meses en barricas de roble francés. 

“La idea de la celosía para esta propuesta la relaciono con mi interés por el espacio liminar, es decir el espacio límite entre un estadío y otro, la celosía hace evidente esa separación y provoca el interés por cruzar ese umbral y descubrir el interior de la caja.”

Éste es un proceso en donde Gran Ricardo se transforma y adquiere su imponente personalidad.

 “La caja de madera busca recordar al roble que guarda al vino, ese momento de gestación, con la representación de las hojas del roble. El cliente se llevará una caja que recuerda parte del proceso inicial del vino y que juega con el interior de manera activa, al asomarse por los huecos el contenido” dice Sofía Táboas.

Actualmente Sofía expone en el Museo Jumex, su obra Gama térmica, una exposición individual con piezas que examinan el espacio habitable, la transformación de materiales y la temperatura del color. Esta exposición estará en el Museo hasta Febrero 2022. 

Monte Xanic celebra con esta caja de temporada, el reconocimiento a lo mejor de México y sus propuestas artísticas y culturales.

 

Durante el último año de incertidumbre, nos encontramos con nuevas perspectivas.

Una propuesta interesante que surgió en diferentes medios, redes y boca en boca, fue voltear a ver lo que se hace bien en México. Las uvas mexicanas son variedades de uva (Vitis vinífera) que proceden de muchas partes del mundo.

Se hacen mexicanas debido a que nacen y crecen en nuestros terruños y adoptan la esencia del suelo y del ambiente.  Son hijas de manos mexicanas.

La Nebbiolo es una variedad de uva que procede de Italia pero que como un buen extranjero naturalizado, ama a México. 

Después de Italia, México es el segundo productor de Nebbiolo en el mundo. 

El nombre de la variedad, viene de la palabra italiana “nebbia” que significa niebla. En el Valle de Guadalupe, en Baja California, la niebla de la corriente marina hace su magnífica labor en los viñedos. El Nebbiolo brota rápidamente de la vid, pero tarda en madurar. Es una uva que te demanda paciencia, pero que ofrece su recompensa. 

Los Nebbiolos mexicanos se pueden apreciar con matices púrpuras a la vista en la copa y de color rojo granate. A menudo revelan aromas a flores exóticas como violetas, hierbas salvajes y frutos como ciruela, cereza y grosella. Es un vino con buena acidez y astringencia, de cuerpo medio, muy delicado y elegante.

En Baja California bodegas mexicanas trabajan con una ingeniería de precisión dentro de los viñedos para obtener un Nebbiolo de calidad. Las vides son naturalmente vigorosas y necesitan un tratamiento extremadamente estricto para lograr que la planta use su energía en la maduración de las frutas.

Monte Xanic dará la bienvenida a una nueva cosecha de Nebbiolo 2016 para su línea Edición Limitada con motivo de su treinta aniversario. 

Nuestros vinos mexicanos, están llenos de tiempo. De certeza en la creatividad, en el esfuerzo y en el cariño. Con estos elementos y un buen vino, el futuro sabrá mejor.

 

Héctor Gómez, es el artista elegido por Monte Xanic para realizar una serie de ilustraciones donde se une el mejor vino mexicano, evocando al realismo mágico mexicano. El artista plantea en ellos la existencia de otra realidad, plasmando los sueños, los deseos, sumando como protagonista al vino de Monte Xanic.

Ilustraciones en donde se presenta el origen del vino de Baja California teniendo como protagonista al mar de Ensenada en conjunto con el Valle de Guadalupe. El terruño y el lugar en donde nace el mejor vino de México.

Héctor es mexicano y fotógrafo profesional. Desde 2013 se ha especializado en crear imágenes surrealistas, que invitan al espectador a reflexionar sobre la introspección de cómo enfrentar los retos de la vida como la sensación de realización personal o el navegar en situaciones de incertidumbre inherentes al ser humano.

Héctor Gómez ha recibido premios internacionales (Top 10 en la World Photographic Cup 2019 en Oslo, Noruega) y ha expuesto en la Ciudad de México, Nueva York, Buenos Aires, Milán, Caracas, Panamá entre otras.

Conoce más sobre esta colaboración especial en nuestro instagram: @monte_xanic.

Escrito por Óscar Gaona

 

Pensar en Gran Ricardo es pensar en elegancia, pureza, balance, búsqueda de perfección y máxima expresión aromática. Eso es lo que pienso cuando paso por el viñedo, a recorrer aquellos pequeños lotes de donde provienen nuestras mejores uvas de variedad Cabernet Sauvignon, Merlot y Petit Verdot, y por qué no, Cabernet Franc también entra en la ecuación si es que la añada lo permite.

La concepción del vino icónico de México empieza en el viñedo, donde nos damos a la tarea de manejar a la perfección la vid para que pueda expresar lo mejor de sí, es decir, lograr el equilibrio entre la adaptación de la planta con el suelo, el clima y el manejo del hombre, para que se traduzca en expresión aromática amplia, taninos adecuados y maduros, y un buen balance de acidez. Desde la poda en invierno manejamos una correcta carga de fruta para que la planta se enfoque en pocos racimos pero de excelente calidad, en vez de una sobreproducción que nos haría ganar en volumen pero nunca en calidad.

El reposo de la planta en invierno junto con la ayuda de la lluvia de esta época le permite guardar sus energías para que una vez que empiece a sentir los primeros calores primaverales despierte con toda la fuerza y comience su actividad en lo que llamamos “brotación”. La fuerza con la que se expresa la planta es enorme considerando su pequeño tamaño pero son sus ganas de mostrarse lo que prevalece. Pero esta fuerza la tenemos que ir guiando y controlando, por lo que es esencial el “manejo en verde”. El cuidar un lote de viñedo catalogado como Gran Ricardo requiere mayor observación, mantenimiento y cuidados para lograr llevar a buenos términos la calidad de racimo hasta la época de vendimia.

El catar en el viñedo las pequeñas bayas de uva e ir interpretando sus sabores y aromas que van creciendo día a día requiere concentración y agudeza en los sentidos para poder determinar el mejor día de cosecha en base a lo que voy interpretando en boca. Me detengo a probar y me imagino cómo serán los sabores durante la fermentación, cómo se comportarán los taninos a 5, 10, 15 o más de 25 años de crianza junto con su color y acidez. Por eso el trabajo del enólogo es futurista e imaginativo, por el hecho de lograr interpretar la expresión actual de la uva y bajo los criterios enológicos poderlos expresar sin que se note la mano del enólogo, sino más bien que el vino brille con su propia luz.

Ya en bodega la transformación del azúcar en alcohol no es el objetivo al final del día, sino más bien es lograr que se vayan destapando todos los aromas primarios que provienen del crecimiento de la uva en su planta, por ello el trabajo técnico de la buena selección de levaduras que nos ayuden a revelar todo el potencial aromático y que llevemos a buen puerto la fermentación evaluando varias veces al día el consumo de azúcar y mantener a temperatura adecuada para lograr extraer lo mejor de sí. 

Ya una vez terminada la vinificación me doy a la tarea de seleccionar las mejores barricas para añejar el vino y lograr un buen equilibrio entre la madera y éste durante la crianza y que la unión entre estos dos elementos logre desarrollar aromas terciarios que resalten en la boca pero no dominen, sino que más bien acompañen todos estos aromas que logramos obtener desde el viñedo. La textura del vino se continúa amoldando para lograr afinar y embellecer el paladar con fineza de taninos durante 18 meses de crianza.

Al cabo de la crianza desarrollo la mejor combinación entre Cabernet Sauvignon, Merlot, Petit Verdot y Cabernet Franc para lograr el perfecto equilibrio y armonía que prevalecerá por décadas, por lo que esta tarea es producto de arduos días de trabajo, catando barrica por barrica y mezcla a mezcla hasta lograr el objetivo, el cual cada año cambian los porcentajes ya que el objetivo es lograr un balance, no seguir una receta.

Por este tiempo somos guardianes de unas cuantas “páginas del libro” que llamamos Gran Ricardo para después dejarlo en manos de los amantes del vino más exigentes, para que ellos escriban sobre esta historia.

¡Salud!

 

Cabernet Franc, favorito de nuestras Ediciones Limitadas de Monte Xanic, fue reconocido este año con la medalla de oro por el concurso internacional de vinos Bacchus, uno de los concursos más importantes del mundo, celebrado en España.

Un panel de 80 jueces catan aproximadamente 1,700 botellas de distintas partes del mundo, este año, México se llevó 37 medallas siendo Baja California, la región más galardonada.

En Monte Xanic, nos enorgullece la calidad de nuestros viñedos, no sólo por la tierra de donde proviene cada uva, sino por el trabajo enológico dedicado a elaborar los mejores vinos.

El Cabernet Franc Edición Limitada ha sido galardonado con más de 17 medallas y se ha convertido en uno de los vinos insignia de la vinícola.

 

HISTORIA

Creado en los años 90, el doctor Hans Backhoff quiso representar a través de este Cabernet Franc la potencialidad de la región, la madurez, calidad y elegancia de esta varietal.

Es un vino de capa media alta, con tonalidad violácea, aromas intensos de violetas, notas de frutos rojos y especias como pimienta negra, balsámico, canela y vainilla.

Sus características vitícolas representan perfectamente su zona de procedencia: la zona bordolesa sur oeste de Francia, de donde proviene la uva. Sus racimos pequeños, bayas de color negro y hollejo grueso, son plantas vigorosas, de porte erguido, y buen rendimiento.

Cabernet Franc pasa 13 meses en barrica nueva de roble francés tostado mediano largo y es ideal para maridar con cortes como picaña, quesos semi maduros, ratatouille, risotto con pato o estofado de conejo.

Descúbrelo solo en Monte Xanic, el mejor vino de México.